El Día Internacional de la Mujer y Niña en la Ciencia se conmemora todos los años el 11 de febrero, desde que fue establecido en diciembre de 2015 por la Asamblea General de la ONU, con el objetivo de reconocer el rol importantísimo que juegan las mujeres y niñas en los ámbitos de Ciencia y Tecnología. [1]

Este día es una gran oportunidad para celebrarnos a nosotras y nuestros logros, pero también para recordar el largo camino que aún nos falta por recorrer, y la importancia de que ese camino sea recorrido y logremos equidad e igualdad de género en STEM (y en todo).

Actualmente, menos del 30% de las personas que trabajan en STEM son mujeres. El área con mayor presencia femenina es biología, llegando a un 48% de mujeres. En matemáticas y computación, no se alcanza el 20%. [2]

La participación de mujeres (y de otras minorías) en STEM es fundamental. No solo porque como mujeres nos permite optar algunas de las profesiones mejor pagadas, algo que históricamente no ha ocurrido mucho, si no que también porque tener mujeres tomando las decisiones, diseñando la tecnología, inventando las soluciones o descubriendo las respuestas hace que esas soluciones y respuestas también sirvan para nosotras, que esas decisiones nos incluyan. La ciencia de hombres blancos heterosexuales tiende a preocuparse de los problemas de los hombres blancos heterosexuales y a pensar en soluciones que solo sirvan para ellos. Hay miles de inventos y descubrimientos hechos por y para hombres. Desde el tamaño de un celular o la temperatura en una oficina hasta la prevención de enfermedades, las tallas de chalecos antibalas y la forma de los cinturones de seguridad, la mayor parte del mundo que nos rodea considera a los hombres como el estándar y a nosotras como anomalías, simplemente porque al momento de diseñar las cosas no estábamos ahí y a nadie se le ocurrió considerarnos. [3]

La ciencia con mujeres no solo nos beneficia a nosotras. Está demostrado que los grupos de trabajo más diversos son más eficientes, innovadores y productivos. Las experiencias y perspectivas distintas generan mejores discusiones, menos errores y mayor aprendizaje para el grupo completo. [4] [5]

Es bastante fácil ver que aumentar la participación de mujeres y niñas en STEM es el camino correcto, especialmente este año con lo extraño que ha sido y los cambios que hemos tenido que hacer. Este año, la participación de mujeres ha sido especialmente importante. De hecho, si no fuera por la bioquímica Katalin Karikó, no tendríamos la vacuna de COVID-19. [6]

La celebración de este año se centra en el tema “Las científicas, líderes en la lucha contra el COVID-19”. La pandemia ha demostrado lo importante del rol de científicas, pero al mismo tiempo ha aumentado nuestras diferencias. Quedarnos en casa es particularmente perjudicial para nosotras y nuestros desarrollos profesionales, ya que es mucho más probable que tengamos que preocuparnos de cuidado de otros o de labores domésticas. A pesar de lo importantes que han sido científicas mujeres en todo lo que ha ocurrido este año, se ha ensanchado la brecha de género en ciencias. [7]

Hoy (y todo el resto del año) es importe que hablemos de nuestras dificultades, pero también que visibilicemos nuestros logros. A todas las mujeres y niñas que participen o quieran participar en STEM, les deseamos un feliz día y mucho éxito durante este año.

[1] https://en.unesco.org/commemorations/womenandgirlinscienceday

[2] https://www.aauw.org/resources/research/the-stem-gap/

[3] Caroline Criado-Perez, Invisible Women: Data Bias in a World Designed for Men.

[4] https://hbr.org/2016/11/why-diverse-teams-are-smarter

[5] https://blog.vantagecircle.com/diversity-in-the-workplace-and-why-it-matters/

[6] https://www.entrepreneur.com/article/362510

[7] https://www.un.org/es/observances/women-and-girls-in-science-day